Santiago del Estero – MoCaSE – VC

Movimiento Campesino de Santiago del Estero – Vía Campesinamocase-vc

Somos campesinas campesinos indigenas que vamos haciendo organizaciones en nuestros parajes rurales, nuestros territorios. Mas de 9 mil familias en movimiento por la solidaridad, la produccion de alimentos sanos, por la agroecologia, el desarrollo, la justicia y el cambio social.

Nuestra region chaqueña, la provincia de santiago del estero, fue saqueada por las empresas que se llevaron la inmensa riqueza forestal. Hoy nuevamente, con la excusa del progreso, vuelven empresas transnacionales, de los agronegocios que con la complicidad de los gobiernos, los jueces y la policia quieren destruir los bosques y los bienes naturales.

Las organizaciones y comunidades campesinas indigenas del mocase-vc hemos decidido parar las topadoras, parar la destruccion del medio ambiente y movernos organizadamente por la identidad cultural, la forma de vida comunitaria y solidaria.

Estamos articulados a nivel nacional (MNCI), continental (CLOC) e internacional (LVC), por que la lucha por un mundo mejor para todos los pueblos y todos los hombres y mujeres, es la lucha por la liberacion planetaria.

Desde sus comienzos, el mocase asumió como estratégia central la lucha por la tenencia de la tierra y por las condiciones de vida de las familias campesinas indígenas. El problema generalizado de tenencia precaria de la tierra por parte de los campesinos indígenas había generado un histórico proceso de desalojos silenciosos en la medida en que no había conciencia sobre el derecho a la posesión veinteañal, como tampoco organizaciones que fortalecieran la autoestima y esperanza de un horizonte de justicia. Otra cosmovisión, otra visión del mundo. Un mundo de diversas culturas, diversos sistemas de vida.

mocasevc2El surgimiento del mocase.vc (4 de agosto de 1990), resulta un punto de quiebre con esta situación preexistente, de modo tal que el silencio se convirtió en conciencia del derecho hecha palabra y acción. Se promovió la organización para la autodefensa de los pobladores, se acompañó con asesoramiento legal y de defensa jurídica correspondiente, se fue logrando una mayor visibilidad política ante los dueños del poder, se amplió los lazos solidarios con otros sectores de la sociedad que se sintieron atraídos por esta lucha.

Un caso paradigmático fue La simona, un paraje en el monte santiagueño que logró concitar la atención de la sociedad nacional cuando el 12 de octubre de 1998 unas maquinas topadoras de gran porte, no solo pretendieron desalojar a los pobladores, sino que avanzaron sobre sus posesiones derribando a su paso árboles y cercos de producción de alimentos. La autodefensa ejercida por los pobladores y la posterior contención que les aseguro el mocase y una multiplicidad de organizaciones e instituciones solidadarias, detuvo a las topadoras, que de otro modo y en otra época hubieran conseguido su propósito sin que la justicia o un poder político feudal se dieran por enterado.

La experiencia de organizarnos ha generado conciencia y conquistas, unidad y movilización de los campesinos indígenas porque básicamente perdimos el miedo a organizarnos. Esta última persepción no es un dato menor en una provincia acostumbrada al manejo clientelar y discrecional del aparato del estado, con lo que se instaura el miedo al disenso y se desalientan las iniciativas de organizarse en forma independiente. En un sentido opuesto, nosotros como mocase.vc nos hemos consolidado con un funcionamiento democrático, y ello ha generado espacios de diálogo e intercambio de experiencias entre campesinos indígenas. A través de sistemas locales y zonales de comunicación, mediante redes propias de radios punto a punto y radios de frecuencia modulada.

Como mocase-vc hemos tenido una difícil relación con el sistema político y con las prácticas políticas más tradicionales que no contribuyen al crecimiento y consolidación de las organizaciones autónomas de la sociedad. Muchas veces no hemos visto a los políticos como aliados naturales en los procesos de lucha por nuestros derechos, sino más bien como adversarios a vencer, y por eso el camino de la organización nos parece el único posible, ya que con organización conseguimos poder frente a los politicos.

El sistema político tradicional tiende a reproducirse de diversas maneras, a través de la presión de los punteros políticos que trabajan para desarmar la organización o mediante el miedo o persecusión policial; ya que hemos sufrido una cantidad de atropellos, cárcel, secuestros y amenazas a militantes y pobladores por defender nuestros derechos.

Lejos de desanimarnos hemos adquirido confianza y protagonismo en nuestras capacidades y posibilidades personales y colectivas. Iniciativas de pastoreos común, controlados por boyeros con energía solar, botiquines comunitarios y construcción de corrales autóctonos para la cría de cabras para carne, leche y quesos. Adquisición de máquinas agrícolas administradas y utilizadas comunitariamiente. Reforestación con algarrobos en suelos desgastados por el uso intensivo. Adquisición de vehículos para la formación permanente y para la comercialización conjunta. Construcción de sedes, con depósitos para la comercialización conjunta. Módulos de acopio y extracción de agua, potabilizadores a energía solar y eólica. Aserraderos y carpinterías para el uso y destino racional de la producción forestal. Creación de agroindustrias de mermeladas, escabeches (productos regionales), carnicerías comunitarias instaladas en los pueblos de referencia, Fábrica de quesos con leche de cabra, tejido y teñido artesanales de lana de oveja, chacinados, talabarterias (artesanías con cuero curtido naturalmente). Recreación de tecnología indígenas: represas, construcción de molinos de viento con materiales reciclados. Instalación en las comunidades y con las centrales de radios punto a punto de corto y largo alcance, para comunicarnos permanentemente. Por iniciativa de niños, jóvenes y padres: la escuela de formación política en agroecología y espacio de formación de promotores de la salud.

Esas prácticas han requerido todo un esfuerzo de puesta en marcha y contunuidad. Han permitido el desarrollo de genero, una intensa distribución de roles, y una rotación permanente de las personas y los grupos en el sostenimiento de las acciones y responsabilidades. Ellas permiten evaluar nuestras actitudes, conductas y actuaciones, pero sobretodo sentirnos y sabernos personas capaces de desarrollar capacidades multiples.

Vamos creando y corrigiendo reglamentos y leyes a partir de permanentes acuerdos y consensos entre nosotros y nosotras. Pero ante todo, la permanente construccion de una mística de amor a los hombres y mujeres, a la lucha, a los pueblos y al planeta. Este espíritu personal y colectivo, de esperanza activa y de respeto por la dignidad y el dinamismo de la vida, nos ayuda a superar el hechizo militar. Desandando el camino nos encontramos con el corazón misterioso de los santiagueños, sensibilidad, alegria, afectos también cabían, no era solo miedo y autorepresión. Aun ronda en nosotros y nosotras muchas preguntas, ahora que hemos puesto a andar caminos ¿ nuestra pobreza es una logica diferente interna de nuestro corazon y nuestra conciencia? ¿rechazamos la lógica de la racionalidad mercantil del hombre por cultura y cosmovisión? ¿nuestra pobreza es estructural? ¿ha sido la pobreza solo imposición de la lógica de los dominadores?¿nuestra lógica responde a otra lógica diversa? Una busqueda de la humanidad toda, de los pueblos y las civilizaciones. Se puede elegir la vida pobre, no se debe aceptar la imposicion de una racionalidad mercantil como paradigma de la vida, racionalidad del pretendido pensamiento único neoliberal, responsable de la muerte de millones de niños y niñas y de seres humanos y de la madre tierra y del planeta.